Los gatos usurpadores
Me dejo caer en este lugar, instigado a hacerlo por la Regenta del local. Podría empezar esta nota con un "¡Internet ya no es lo que era!", pero el lugar común no es mi fuerte. También podría contar cosas de mi vida que a nadie interesan y hacer buena la invectiva de José Pablo Feinmann, un argentino que despotrica en contra de este medio diciendo "yo detesto el blog [...] no hay pelotudo que no tenga un blog, y ponelo en negrita..."
Entonces, mejor me voy a referir a un artículo aparecido el pasado 5 de abril en "The New York Times", respecto del descubrimiento de una molécula que permitiría "borrar" contenidos de la memoria. Esa noticia me recordó a los replicantes de "Blade Runner", que eran inoculados con falsos recuerdos para armarles ficticiamente una vida previa al momento de su creación. No es necesario ser muy astuto o suspicaz para darse cuenta de que manipular la memoria lleva a una alteración de la identidad y también de la conciencia moral de un individuo. Pues, si pudiéramos eliminar en forma voluntaria y selectiva ciertos recuerdos, por ejemplo del daño que hemos causado a otras personas, con ellos desaparecería la culpa en nosotros, y si las víctimas de nuestras malas acciones también fueran sometidas al procedimiento de "blanqueo" de su memoria, ¿aquello nunca habría ocurrido? El solipsista obispo Berkeley tendría la razón: "esse est percipi".
Y ¿qué tal esta otra? El Dr. George Church sostiene que sería posible recrear un Neandertal implantando genes de Neandertal en un genoma humano y utilizando una chimpancé como madre sustituta. A lo cual, un colega de Church replicó: "¿Dónde lo pondrás: en Harvard o en un zoo?"
Todo esto me recuerda algo antiguo, muy antiguo: el Jardín del Edén. Y me pregunto ¿quién le pondrá el cascabel a los gatos usurpadores?




Clítoris dijo
Hace poco tu vaca y yo sostuvimos un debate casero pseudosesudo sobre la conciencia, inteligencia y voluntad celulares tras leer e investigar por distintos medios que parece ser que cada célula actua de forma independiente al resto.
Por lo visto queda poco para demostrar que cada célula posee inteligencia propia y diferenciada del resto de miles de células que forman, por ejemplo, el dedo gordo del pie...Tu vaca llegó a la conclusión de que ya tiene otro motivo más para negarse de todas todas a recibir un trasplante de órganos llegado el caso. Por mi parte llegué a la conclusión de que un tumor no es más que un grupúsculo de rebeldes que intentan crear por sí mismas un nuevo cuerpo ajeno al que se hallan unidas.
Tal vez debamos dejarnos vencer más y mejor por la lujuria en vez de pensar tanto, ¿no? Claro que, lo mismo, nuestros actos no son más que consecuencias de las decisiones tomadas por los millones de células que nos conforman.
Que tengas buen día y bienvenido a esta coctelera loca que se agita sin orden ni ritmo concretos, jeje.
Un beso:).
16 Abril 2009 | 02:26 PM